Home

CONCLUSION: LA BEVE HISTORIA DE TONANTZIN Y XOCHITL

        

 

        Tonantzin abordó el autobús que la llevaría al DF temprano un viernes a las cinco y media de la mañana. Con un mal presentimiento por dentro, el cual se le había terminado convirtiendo en un nudo en la garganta, como pudo, se acomodó en la parte trasera del sobre cargado autobús. Con los ojos muy abiertos, pues ya había sido advertida que los viajes del pueblo a la ciudad no eran tan seguros. Cualquier cosa podría suceder, un asalto individual o masivo o un accidente de transito, cosas que son bastante común por estas carreteras. Ahí iba ella atolondrada y con los pensamientos llenos de imágenes tenebrosas. Se recordó de toda la vida de Xochitl, desde que nació, los primeros pasos, la primer palabra que pronunció, hasta la última vez que se despidieron bajo la sombra de aquel Nogal. Se sonreía  sola reviviendo todas las memorias que guardaba en su corazón. Se enteró que nunca le había celebrado un cumpleaños a Xochitl, y que jamás había tenido la confianza con su hija como para aconsejarla y hablarle de educación sexual. El tema del sexo, entre ambas, como aun existe entre muchas madres e hijas, era un tema Tabú. Se hablaban de todo menos de sexo. Xochitl era inteligente en muchas cosas pero en cosas de sexualidad femenina o masculina era bastante limitada. Tonantzin en su afán de cuidar a Xochitl la había aislado del resto del mundo. Había creado un mundo quimérico, bien intencionado, pero colmado de historietas de Cenicientas y Bella Durmientes donde la historia siempre goza de un buen desenlace y todo termina allí, pero que no cuentan que pasó al recurrir el tiempo. Creando y propagando la ilusión de que toda historia de amor tiene un final feliz. Pero desafortunadamente la realidad se antepone. De lo que si testifican esas historietas es que toda historia de amor tiene un principio feliz, ya que terminan en el comienzo. En todo eso iba pensando Tonantzin en el autobús, recordando al padre de Xochitl, y aquel primer beso que se dieron, cuando fue sacada de su estupor casi violentamente por el rápido despliegue y bullicio de muchos de los pasajeros que le gritaban al motorista del autobús que parara y los dejara bajar y poder huir. Resultó ser una redada de tipo sorpresa de la “Migra,”de este lado del Río Grande. Todos fueron capturados y repatriados a sus países de origen. Intentaban llegar a los Estados Unidos provenientes de países del centro y sur América. Tonantzin se sintió afortunada de haber nacido en México y no dejó  de sentir un poco de tristeza al ver el trato que estos inocentes seres en transito recibían de parte de algunas autoridades Mexicanas. “La cultura del abuso de poder siempre se hace presente, incluso contra nuestra misma gente,” pensaba Tonantzin y se acordaba de las palizas que su ex – esposo le patrocinaba cuando andaba borracho o con tan solo ganas de joder,  mientras Xocitl observaba cuando era niña, todos los desmadres del padre. Xochitl a los cuatro años de edad ya había presenciado como su padre abusaba física, sicológica y sexualmente a su madre, mientras esta no hacía ni un gemido o se atrevía a quejarse. Todos dormían en un solo cuarto, donde las paredes no podían contener la privacidad de ciertos actos. Después que el cabecilla de la casa las abandonó, las cosas cambiaron para bien y Xochitl seguramente ya ni se acuerda de todo el rollo. Tonantzin no entiende por que estos pensamientos la invaden y busca en vano controlar su postura. “Pronto, muy pronto, me reuniré con mi hijita de mi alma y habrá tiempo para hablar de todo,”se dijo, suspiró profundo y sintió los rayos del sol bañar sus mejías.  Una hora antes de llegar al DF.       

         De regreso en el DF. Xochitl, por primera vez desde que pisó tierra capitalina se detiene a escuchar sus pensamientos. Desde aquel horrible día que perdió su virginidad y fue despojada de su inocencia viciosamente ya no sabía ni quien era. Pero hoy un vozarrón interior le urgía que pusiera los pies en la tierra. Estaba embarazada y era responsable por otro ser. No llegaría muy lejos de la forma  en que se había descuidado. Decidió regresar al pueblo y contarle todo a Tonatzin, ella seguramente la entendería y ofrecería ayudarla. Con vergüenza, sin razón, ni culpa reunió todos sus trapos, y con el poquito de propinas que había ahorrado se dirigió  a la Terminal de autobuses, abordó uno y se marchó de la ciudad in fraganti en medio de la madrugada. Por un instante, Xochitl pensó haber visto a Tonantzin en un autobús que iba arribando a la terminal mientras el de ella iba saliendo, pero todo fue fugaz y sorpresivo que no dio tiempo para asegurarse. Tonantzin sintió lo mismo.        

       Xelotl y sus dos hijos se han dado cuenta que Xochitl ha desaparecido y comienzan a discutir y a acusarse uno a otro. Siguen tomando pulque. Se forma una trifulca y comienza la Putiza del siglo. Los hijos creen que su padre ha secuestrado, para el solo poder gozar a Xochitl, y el padre imagina lo mismo de sus hijos. Los golpes vuelan juntos con sillas y vasos de vidrio con pulque. Sacaron cuchillos y machetes. Hay quien asegura que uno de los hijos de Xelotl lo capó de un zarpazo  antes de darle el toque de gracia final. Una locura sin nombre. La belleza y encantos de Xochitl los había embriagado y vuelto adictos y chiflados. La pulquería coge fuego repentino y araza con todo a su paso, tal parece una escena escrita por Dante. Xelotl, hijos y 17 clientes perecen en el patíbulo incendio. Cuentan que la bruja que Xelotl fue a visitar para obtener una porción mágica y hacer que Xochitl abortara, pertenecía a la Orden Quetzalcoatl y de inmediato sus altos espíritus le habían aconsejado que pasos seguir. Xochitl era la sobrina predilecta de Quetzalcoatl el grande. La guerra era eminente. El sortilegio ya estaba desencadenado. Cuando Tonantzin llega y ve la pulquería de su hermano en cenizas se echa a llorar pensando que también Xochitl murió en el incendio. No lo puede creer. Ella que imaginaba con que su hija llegara a ser la primera presidente de México y así poder liberar o dar amnistía  a su esposo encarcelado por actividades clandestinas. Ella que había dado toda su vida con tal que su hija tuviera las comodidades que ella no tuvo, pero contemplando un pago en retorno. Ella que deseaba revivir su propia vida en la vida de su hija no dejándole espacio para elegir su propio destino. Ella que aspiraba secretamente, y que aun sostenía una leve ilusión de ver a su marido regresar y perdonarle todo el maltrato y mala vida que le dio. Ella ahora se daba cuenta que sin quererlo había cometido un par de faltas. Y se culpaba, con o sin motivo alguno, por todo lo que había sucedido. Todos los cuerpos estaban calcinados, así es de que no hubo funerales o misas. Fue una desgracia de proporciones astronómicas. Como un soplo vengativo del firmamento. No apareció ni en las noticias amarillistas. Tonantzin se regresó a su pueblo con el corazón en la manga y el alma en mil pedazos. Ya no tenía deseos de seguir viviendo. Todo estaba decidido, al llegar a su pueblo, Tonatzin que tan solo guardaba un poquito de las cenizas del incendio, estaba decidida a quitarse la vida al no más llegar a su casa. La vida no le sabía a vida sin su hijita del alma Xochitl. No había vuelta de hoja, ya el destino parecía estar sellado. 

     En el mismo Nogal que hace seis meses madre e hija se despidieron, ahora Tonantzin cuelga una soga con la cual intenta sacarse del mapa y de la historia. No soporta su consciencia que le grita y se la “menta.” Ya a punto de dejarse caer al vació, con la soga en el cuello dando el ultimo suspiro, una voz tronante que estremecía los oídos se hizo presente: “Para, detente, que tu hija aun vive y te necesita.” Tonantzin distinguió la voz de inmediato. Era la voz de Quetzalcoatl el bueno, su hermano mayor y hermano gemelo de Xelotl. Quetzalcoatl le contó todas las vejaciones y trivialidades que Xochitl había sufrido en manos de Xelotl y los gemelos. También le recordó a Tonantzin que era injusto que ella intentara volver a vivir su vida a través de la vida de su hija. Y que los hijos repiten lo que observan de los padres, y es así como el círculo vicioso nunca termina. Además, enfurecido y con gritos que hacían recapacitar a Tonantzin, Quetzalcoatl le reclamó que tenía que re-aprender a querer a su hija de forma altruista y sin motivos ulteriores. Que parte de ese amor es hablarle a los hijos sin tapetes y prevenirlos de todos los peligros que abundan en este mundo, la educación sexual es algo positivo y natural.       

         Fue de esta manera que Quetzacoatl convido  darles una segunda oportunidad a Xochitl y Tonantzin y decidió hacer de todo lo sucedido, segundos en el tiempo, un leve presentimiento. Le explicó a Tonantzin que Xochitl llegaría en el próximo autobús, por orden mágica, y que al no’ mas llegar la abrazara y besara en la frente. Esto bastaría para que Xochitl olvidara todo lo vivido, como si nunca hubiese ocurrido. Es mas, hasta su cuerpo recuperaría todo lo perdido, incluyendo su virginidad e inocencia. No recordaría absolutamente nada, pero ella, Tonantzin si. Y Xolotl y sus hijos, como que nunca vivieron en esta tierra, fueron erradicados en el incendio. Fue de este modo que Quetzaltcoatl hizo retroceder el tiempo hasta aquel día en que madre e hija se despedían bajo ese Nogal robusto y frondoso de copa ancha. Y entonces…                                     

          Madre e hija se despedían a la sombra de un Nogal robusto y de copa redonda. La despedida iba acompañada con los protocolos necesarios: Llantos, abrazos, besos, vació en el pecho y la angustia del hasta pronto. Una atmósfera casi irrespirable inundaba  la sombra de aquel Nogal haciendo el aire fétido e iracundo casi presagiando un mal aquero. De pronto Tonatzin aprieta con todas sus fuerzas a Xochitl, besa su frente mágicamente y le grita, “¡No, no! No puedo dejarte ir. Si no quieres ser presidenta, puedes ser todo lo que tú quieras y yo te apoyaré incondicionalmente. Todavía tenemos que hablar acerca de los peligros que corren las muchachitas como usted en una sociedad en la cual el chile y la torta pueden tener connotaciones sexuales inadvertidas. Tenemos que hablar de los hombres y de tu padre. Tenemos que hablar del cuerpo humano y sus cambios de hormonas. Hay tanto de que hablar hijita de mi alma. Perdóname, perdóname.” Xochitl la mira por largo rato y no termina de entender que esta pasando, tal y como Quetzalcoatl predijo. Luego responde: “Si usted quiere madre, devolvámonos para la casa, al fin y al cabo ni yo tengo ganas de dejarla sola y prefiero quedarme viviendo en el pueblo con usted. Yo también siento mala espina cuando pienso acerca del viaje al DF, y creo que seria mejor no hacerlo, por lo menos por ahora.”      

    Tonantzin y Xochitl se regresaron de inmediato a sus aposentos, alegres y con aires de nueva vida, pero esta vez Tonantzin no haría los mismos errores que antes, seria clara consigo misma y con su hija, por lo menos eso era la promesa a cumplir. Quetzaltcoatl, como ángel guardián de ambas se aseguraría de guardarlas de alguna desdicha. Cuentan que Xochitl, después de largo plazo,  se casó con un gran hombre de buen corazón quien es la misma persona que dirige su campaña política para ser gobernadora de Chiapas. Tonantzin cuida, y celosamente protege a sus nietos, siempre cultivando ese don individual que tiene cada ser sin sugerir subjetividades mezquinas anticuadas.

 

 

3.25
Promedio: 3.3 (4 votos)

Opciones de visualización de comentarios

Seleccione la forma que prefiera para mostrar los comentarios y haga clic en «Guardar las opciones» para activar los cambios.

A Prof. Azael por. "Conclusiòn" de: "Breve historia de Tonantzin

A mi sobre todo me encantò la fantasìa, si se pudiera regresar el tiempo y enmendar nuestros errores, serìa lo màximo, tambièn nos deja una enseñanza a nosotros como madres: Hablar de sexo con nuestras hijas" quitar los tabues que a estas alturas ya no son necesarios, es triste ver como las autoridades mexicanas abusan del poder un sistema buròcrata deshumanizado contra nuestros hermanos que deben cruzar la frontera de Mèxico para llegar a la famosa y celebèrrima "tierra prometida". He tenido conocimiento de algunas historias que realmente dan escalofrio, realmente nunca entenderemos la conducta del ser humano que se jacta de civilizado. Mil gracias y felicidades de nuevo por este cuento que resulta una real oda de la literatura..

A Enigma

Gracias por el correo electronico. Tienes razon, tambien para mi esta es una de mis mejores historias. Saludos desde NY a todos por alla por la Madre Patria. Azael.

El gran final

Me gusto el final, de hecho tiene una gran moraleja, como padres, no debemos de pasar desapercibido el hablar de sexo con nuestros hijos.

Me gusto el hecho de que hayas tocado el tema de "la migra". Es una lastima que tantos y tantos hermanos de cualquier pais tengan que sufrir esos contratiempos y humillaciones cuando van en busca de la tierra prometida.

Te felicito

Chapis

 

Gracias Chapis,

Gracias Chapis, especialmente por sus sugerencias. Me agrada y me llena de energías saber que aunque sea una persona ha recibido bien este texto y tema. Yo todavía espero que usted publique el poema que le escribió a su esposo. Pronto publicare uno que yo le dedique a mi esposa, también es en Ingles.

Suerte y buen día.

Azael Vigil

Estimados lectores, les

Estimados lectores, les ruego mis disculpas por la tardanza de la segunda parte, pero he estado super ocupadisimo laborando. Gracias a todos aquellos que me dieron sus sugerencias, ellos saben quienes son y a ellos les debo mil gracias. Espero les guste este final, sino, sugieran su opinion. Siempre son bienvenidas y hasta podemos camabiar el final, si resulta mejor. Todo es creativamente posible.

Gracias. Buen Dia.

 Azael Vigil, (Lito Curly)